Muchas mamás y papás, tienen “corticofobia” por así decir del miedo que sienten por usar corticoides, ya sea externo (tópico) o vía oral, y es que podrían tener razón por los efectos secundarios de éstos principalmente en el uso crónico desmedido, pero no, cuando la indicación la haga un especialista fundamentado en el diagnóstico preciso de la enfermedad.

Los corticoides o corticosteroides, en dermatología se utilizan principalmente por su excelente efecto anti inflamatorio y antipruriginoso, en trastornos como las dermatitis alérgicas, dando una importante mejora de las molestias a corto plazo.

Resultado de imagen para corticoides

También se utiliza por su efecto antiproliferativo como en las cicatrices queloides, donde se suele usar en infiltraciones (inyecciones intralesionales).

Por la vía oral, se utiliza en pulsos cortos en algunos casos de vitíligo, o de forma más prolongada en casos de enfermedades infrecuentes como los pénfigos.

Generalmente todas estas recomendaciones vienen sustentadas en Guías de Práctica Clínica, donde siempre pesa más los beneficios que los riesgos.

Recuerda que el buen uso de cualquier medicamento, debe ser indicado por tu médico tratante. NO TE AUTOMEDIQUES.

Si usas de manera descontrolada los corticoides en cremas o lociones, se puede presentar como efecto secundario piel adelgazada con telangiestasias (capilares superficiales), incremento del acné, o de vello facial o corporal. Si te automedicas corticoides sistémicos de forma prolongada se puede producir obesidad, estrías anchas y rojas, tendencia a la diabetes y osteoporosis, entre otros cambios metabólicos muy serios.

Deja un comentario